Valencia es una ciudad para récords personales: el recorrido del maratón y la media discurre por los paseos junto al agua y termina en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. El clima de diciembre es suave, y tras la meta apetece quedarse a por una paella y la playa.
La inscripción es por sorteo — abre con mucha antelación, un año antes de la carrera, así que conviene activar un aviso.