Lo primero que hay que saber sobre Garda Trentino: no hay pasta party organizada la víspera de la carrera. A veces se mencionan Villa Giara y Madonna delle Vittorie en Arco como opciones regionales, pero no es una tradición consolidada entre corredores — así que planifica tu propia cena y con margen de tiempo.

Tras la meta, en cambio, todo está pensado: la medalla y la zona de recuperación están junto al agua, y por la noche arranca la fiesta NovemBeer en PalaFiere — según quienes han terminado, ya forma parte de la cultura local de la carrera.

Si te quedas un día más: media hora hasta Torbole (pueblo de windsurfistas) o el lago turquesa de Tenno, y dos horas hasta Verona o los Dolomitas.